Publicarán memorias de Bill Cunningham

La autobiografía, encontrada de manera sorpresiva por la familia en los archivos del fotógrafo, será publicada en otoño por Pinguin Press.

Publicarán memorias de Bill Cunningham

Mucho antes que la fotografía de street style fuera un fenómeno global, hubo un hombre que se adelantó a documentar la moda de las calles. Bill Cunningham —quien murió el 26 de junio de 2016, a los 87 años— dedicó su vida a retratar a los mejores vestidos de la Gran Manzana para su columna semanal en The New York Times.

El cruce de la Quinta Avenida y la calle 57 era el punto donde realizaba su caza de estilo. Presente también en los front rows de los desfiles más importantes, se convirtió en una figura fundamental de la escena de la moda estadounidense. Desde su visión, el verdadero y más interesante espectáculo sucedía en las calles.

Como testigo de la evolución de la moda de los últimos 50 años, tenía un conocimiento casi enciclopédico sobre la historia de la indumentaria y una habilidad singular para identificar de manera anticipada las tendencias. Sin embargo, no era un fotógrafo de moda ni pretendía serlo, sino que su mirada estaba dirigida a escenas cotidianas y personajes de la vida real. Es cierto, fotografiaba las colecciones, pero también después cómo éstas eran interpretadas por la gente. Su interés por captar a las personas de manera espontánea, sin posar (incluso prefiriéndolas a ellas sobre las celebridades), fue quizá su mayor talento.

Las fotografías con las que “escribía” su columna (como él mismo decía) mostraban lo que una persona común vestía. Con un ojo inclusivo y democrático, su genialidad consistió en saber extraer el toque distintivo en cada individuo, para celebrar la creatividad y originalidad en la moda. Él mismo tenía un estilo propio muy específico. Su uniforme diario consistía en una “bata” de trabajo azul cerúleo, pantalones khaki y tenis negros. Ni siquiera los días de lluvia lo detenían y continuaba su importante labor.

Un hombre noble, apasionado y con una sensibilidad extrema —calificado por la periodista y crítica de moda Suzy Menkes como el fotógrafo más “vigilante y honesto”—, que supo encontrar la belleza en los sitios más inesperados. Su trabajo es en realidad un documento social que muestra cómo opera el fenómeno de la industria de la moda en la actualidad. Con su legado, Cunningham dejó una gran enseñanza: “la moda es la armadura con la que sobrevives el día a día”.

Tras su muerte, el amado fotógrafo dejó un enorme acervo de imágenes que ha sido valuado en un millón de dólares. Sin embargo, según se dio a conocer recientemente, también dejó escrito sus memorias, las cuales fueron descubiertas por su familia, al poco tiempo de morir.

Dicha autobiografía fue puesta en subasta y adquirida por Penguin Press, quien la publicará, bajo el título —elegido por el propio Cunningham— Fashion Climbing, en septiembre próximo, para coincida con la Semana de la Moda de Nueva York.

En este artículo: Bill Cunningham, Fotografía, Memorias
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