Un aroma esencial: Espíritu de El Palacio

Conversamos con Rodrigo Flores-Roux y Carlos Huber, creadores de la vela aromática representativa de El Palacio de Hierro. / Por: Leonardo Solórzano.

Un aroma esencial: Espíritu de El Palacio

Desde los 13 años, Rodrigo sabía que quería hacer perfumes. A pesar de que empezó a estudiar Biología en la UNAM, dejó esta carrera cuando fue aceptado en el Institut Supérieur International du Parfum de la Cosmétique et de l’Aromatique Alimentaire (ISIPCA), de Versalles. Así, en 1989 Rodrigo se fue a Francia a cumplir con su sueño. Hoy, es el único latinoamericano reconocido en la industria de la alta perfumería. A lo largo de su carrera, ha creado fragancias para Dolce & Gabbana, Clinique, Elizabeth Arden, Tom Ford, Carolina Herrera y Donna Karan, entre otras marcas. También ha sido la nariz detrás de los perfumes Azahares, Magnolios y Vetiveres, así como de la vela Espíritu de El Palacio, los cuales creó junto a Carlos Huber, especialmente para El Palacio de Hierro. Esto fue lo que nos contó.

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Rodrigo Flores-Roux.

¿Cuál es la importancia de los aromas en el bienestar de las personas?

Un buen aroma siempre causa placer y comunica muchas cosas más allá de las palabras. Cuando te pones un perfume, te estás expresando y manifiestas tu amor hacia ti y hacia las personas que te rodean. Por supuesto, una vela aromática también transmite cosas y, sobre todo, tiene un efecto positivo en el entorno.

¿Hay alguna diferencia entre hacer un perfume y una vela aromática?

No, es esencialmente lo mismo. Uno mezcla una serie de materias primas, hace un acorde original y luego lo desarrolla hasta alcanzar lo que se busca. Como te digo, a la hora de crear un aroma, siempre quieres comunicar muchas cosas. En el caso de los ambientales, se trata especialmente de darle al espacio una personalidad, una firma. Y eso es precisamente lo que hicimos con Espíritu de El Palacio. Cuando creamos esta vela, nuestro objetivo fue dar una muestra de lujo y sofisticación aromática, pero también queríamos obtener un olor que te acogiera de una manera natural. Por esa razón nos inspiramos en las dalias.

¡El aroma de las dalias es muy característico!

Así es. Estas flores dan notas fragantes. Cuando tienes un ramo de dalias en tu casa, no solamente son muy ornamentales sino que tienen ese encantador aroma verde florista. De ahí salió la idea de crear un olor naturalista, pero que, al mismo tiempo, se convirtiera en la firma olfativa de El Palacio de Hierro. Por eso, el resultado es una vela aromática refrescante.

“Cuando creamos esta vela, nuestro objetivo fue dar una muestra de lujo y sofisticación aromática, que te acogiera de una manera natural.”

Las otras notas que componen a Espíritu de El Palacio son cítricos, flor de naranjo, higo y vainilla, ¿por qué este acorde?

Para mí se dio de manera muy natural conectar el aroma fresco y chispeante de los tallos y hojas de la dalia con el resto de los ingredientes. El acorde inicial incluía los cítricos, porque van muy bien con esta flor, y el higo, que es frutal. Después agregamos la flor de naranjo para darle frescura y elegancia, y la vainilla, que es adictiva ¡y a todo mundo le gusta!

Alguna vez nos comentaste que tu mantra es que en todas tus creaciones olfativas debe haber algo de México, no sólo porque eres de aquí, sino por la gran riqueza botánica que hay y que es poco reconocida en el mundo. ¿Es éste el caso de Espíritu de El Palacio?

¡Por supuesto! Como puedes notar, en esta vela dos de los ingredientes son muy mexicanos: la dalia y la vainilla. La primera es la flor nacional de México, y la segunda es originaria de este gran país. Aunque, debo aclarar, no es un aroma avainillado, simplemente tiene un toque que armoniza con la dalia, que es la nota principal.

En general a las personas nos venden los perfumes o los aromas con historias llenas de poesía. ¿Qué tanto hay de esto en esta vela?

En cualquier trabajo que haga siempre hay poesía, porque soy mexicano y México es un poema. Cuando desarrollas un perfume o una vela de lujo, como Espíritu de El Palacio, estás hablando del mismo tipo de acercamiento. Como te comento, la idea original ha sido darle a El Palacio de Hierro un “aroma firma”, que fuera fácil de apreciar y de identificar. El resultado es un poético golpe de frescura.

 

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Carlos es originario de la Ciudad de México, donde estudió arquitectura. Posteriormente se mudó a Nueva York donde realizó una maestría en Preservación del Patrimonio Histórico. Ahí conoció a Rodrigo Flores-Roux, quien lo impulsó para crear su propia marca de perfumes, ya que desde hacía tiempo mostraba un profundo interés y un gran gusto por las experiencias olfativas. Así nació Arquiste, una firma de fragancias de autor que no tardó en tener el reconocimiento por parte de expertos y amantes de los perfumes. En 2016 presentó su marca en México de la mano de El Palacio de Hierro. El éxito fue tal que no tardó en crear tres perfumes y una vela que distinguiera olfativamente a El Palacio.

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Carlos Huber.

¿Cómo surgió la idea de hacer la vela Espíritu de El Palacio?

La intención fue crear un aroma insignia que identifique a El Palacio de Hierro, pero que, además, la gente pueda llevarse a casa y tenga la oportunidad de aromatizar un espacio de la mejor forma.

¿Qué caracteriza a esta vela?

Las notas que componen Espíritu de El Palacio [dalias blancas, cítricos, flor de naranjo, higo y vainilla] están pensadas para que, en conjunto, creen una experiencia basada en lo esencial de El Palacio, es decir, su espíritu.

Para ti, ¿cuál es ese espíritu?

Creo que está relacionado con la calidad y sofisticación de lo que ofrece. Pero también, como te comento, con las experiencias que genera, porque hoy más que nunca son lo que nos marca y nos mueve.

Lo esencial es invisible, pero se siente. Flota en el ambiente, liviano e inmaterial, porque la esencia aparece como un llamado del espíritu.

¡Las experiencias son muy importantes!

Así es. La gente busca el bienestar, el equilibrio entre su mente, su cuerpo y su espíritu, y esto se logra, más allá de los objetos materiales, a través de las experiencias. Y los aromas son parte de esto, porque un espacio que huele bien, nos agrada, nos da placer y hace que estemos de buen humor y logra que nuestro cuerpo se sienta bien en su ambiente.

Sin duda los aromas son muy importantes para nuestro bienestar.

¡Por supuesto! Hacen que tengamos confianza en nosotros mismos y estemos cómodos con nuestro entorno. Por otro lado, los humanos hemos desarrollado el olfato de forma instintiva. Cuando percibes que algo huele mal, como una comida en descomposición o el humo de un fuego, reaccionas alejándote. Es una manera de protegerte, de sentirte en armonía con tu ambiente y de estar en calma.

En tu opinión, ¿cuál es el mejor momento y lugar para encender Espíritu de El Palacio?

Cualquier situación en la que se busque armonía, calma y bienestar es perfecta. Y, por supuesto, cuando quieras que ese lugar o momento huela muy bien. Al final, no sólo hacemos las cosas por necesidad, sino también por placer.

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